Historia

El Dado de Oro, abre sus puertas a finales de Agosto de 1987. El local, una antigua panadería, se convierte en una administración de loterías, a la entrada del popular Mercado de Emilio Ferrari.

En un primer momento, la licencia fue concedida para la venta únicamente de lotería nacional, ya que el receptor más cercano, distribuía quinielas de fútbol y de caballos, además de primitivas.

A mediados de los años noventa, las licencias se unificaron, y el Dado de Oro pasó a comercializar todos los juegos de azar, como punto de venta integral de Loterías y Apuestas del Estado.

Con el cambio de siglo, los juegos de azar fueron aumentando su protagonismo, multiplicándose los puntos de venta. El 19 de febrero del año 2000, la fortuna sonríe por primera vez a los vecinos del barrio de Ascao; el número abonado 07.407 sale agraciado con el segundo premio del sorteo del sábado, repartiendo dos millones de pesetas al décimo. No habían transcurrido ni dos años, cuando el esperado sorteo de Navidad volvía a dejar en el barrio 480.000 euros; en esta ocasión, un billete del número 31203 recaía sobre un único agraciado. En los años venideros, varios jugadores se quedaron a la puertas de la gloria, con primitivas de cinco aciertos, hasta que el 18 de octubre de 2007, un acertante conseguía el premio especial de la primitiva por un valor de 796.462 euros. El cambio de década, volvió a traer suerte a la administración; el 26 de junio de 2010, cambió las vacaciones de muchos vecinos del barrio, al obtener el segundo premio de la lotería del sábado. Otra vez un número abonado, el 24542, volvió a dejar doce mil euros al décimo, como ya ocurriera, diez años atrás con el 07.407.

Con cuatro premios importantes en apenas diez años, muchos pronosticaban que algo gordo iba a ocurrir. Y no se equivocaban; el 6 de enero de 2011, el número 70.013 se vendía íntegro, repartiendo 120 millones de euros. El día de Reyes fue completo para muchos, que mientras abrían sus regalos contemplaban como su número era agraciado con 200.000 euros al décimo. La alegría inundó el barrio; un centenar de personas y medios de comunicación se agolparon en el número 64 de la calle Emilio Ferrari para celebrar de la mejor manera posible el inicio del año. El 13 ya había sido premiado en el sorteo de Navidad, por lo que muchos supersticiosos volvieron a confiar en él, agotando la totalidad de las series.


A partir de ese momento, el 13 iba a formar parte del emblema de la administración, modificándose su sello y su letrero de bienvenida. Mil anécdotas surgieron alrededor del número; gente que lo devolvió o rechazó, otros que lo cambiaron con familiares, incluso algún despistado que portaba el décimo sin conocer su valor. Un total de cuatrocientas fracciones premiadas, una lluvia de millones para el humilde barrio de la capital.

Muchos apostaron que 2013, iba a ser otro año mágico. La imagen corporativa, obligaba al punto de venta a una profunda reforma, que se realizó en primavera, para adaptarse a la legislación vigente. Se acercaba el sorteo de Navidad, el más popular del año, y cada uno hacía sus pronósticos. En este caso el número 81.156, elegido a través del terminal, obtenía el quinto premio con un valor de 6.000 euros al décimo.

En la actualidad el Dado de Oro, permanece abierto para ayudarles a cumplir todos sus sueños.